Abocador de Pinós
Projecte d'un gran abocador a la vall del Llobregós
02-03-2009 - Diari La Mañana
La Justicia tumba el macro vertedero de residuos urbanos de la Vall de Camarasa
Los tribunales de justicia han rechazado el contencioso administrativo presentado por la empresa Xaviquer, promotora de un macro vertedero de residuos urbanos en el municipio de Gimenells i el Pla de la Font, contra la decisión del consistorio de este municipio y del Departament de Medi Ambient de denegarles el permiso de construcción de esta instalación.
Según explicó a La Mañana el alcalde de Gimenells, José Manuel Pardos, el viernes
le fue notificado al Ayuntamiento la decisión de la Justicia de no aceptar el contencioso
administrativo, por lo que, de facto, se desestiman los recursos presentados por la
empresa Xaviquer al veto de un vertedero en la Vall de Camarasa.
“Esta sentencia rechaza el proyecto, por lo que el vertedero no se construirá”, explicó
un José Manuel Pardos feliz y agradecido con todos los que “han ayudado” a que se
desestime esta infraestructura. El alcalde se refería a los miembros de la Plataforma
Salvem la Vall de Camarasa y a los vecinos que han dado su apoyo al veto al proyecto
de Xaviquer.
La empresa quería construir un vertedero de cerca de 70 hectáreas en la localidad de
Gimenells i el Pla de la Font, una instalación que, además de con un vertedero,
contaría con una planta de compostaje, una planta de separación de residuos y una
deixalleria en la Vall de Camarasa. La industria, que supondría la entrada diaria
de 1.500 toneladas de residuos procedentes básicamente del área metropolitana de
Barcelona, afectaría también a Almacelles, Sucs y Raimat.
Las movilizaciones contra el vertedero de Xaviquer se iniciaron en el 2007 con la
creación de la platafaforma Salvem la Vall de Camarasa que llegó a reunir más de 6.000
firmas contra esta industria. Poco después de resultar reelegido alcalde de Gimenells,
José Manuel Pardos mostró su rechazo a la industria y meses después el pleno vetó el
proyecto de construcción denegándole la licencia. Ante esta decisión, Xaviquer presentó
el contencioso administrativo que fue rechazado.
Después de varias movilizaciones de la plataforma antivertedero, el consistorio de
Gimenells cambió su normativa para evitar que se pudieran instalar plantas de gestión
de residuos a menos de 1.000 metros de los núcleos habitados ni de los dépositos de
agua de boca, a menos de 500 metros de los espacios de interés cultural ni a menos
de 300 metros de espacios pretegidos ni de masa forestal. Esta normativa, con
algún cambio, fue aceptada por la comisión territorial de Urbanisme de Lleida.