La Vall del Llobregós - Noves comarques i vegueries.
Las diputaciones se niegan a coexistir con las veguerías
(Diari La Mañana, 2 febrer 2005)
Los presidentes de las cuatro diputaciones provinciales de Catalunya, Lleida,
Isidre Gavín, Tarragona, Joan Aregio, Girona, Carles Páramo y
Barcelona, Celestino Corbacho, firmaron ayer en la Seu d’Urgell un manifiesto
en el que reclaman que la transición hacia el nuevo sistema de las veguerías
se realice de forma progresiva y sin crear nuevas administraciones que funcionen
paralelamente a las actuales diputaciones.
Los responsables provinciales coinciden en señalar la necesidad de que
el Parlament de Catalunya utilice el importante bagaje de las Diputaciones actuales
a la hora de constituir los nuevos órganos administrativos de la división
territorial en siete veguerías como contempla el nuevo Estatut.
El presidente de la diputación de Barcelona, Celestino Corbacho, aseguró
que la implantación de las veguerías en el territorio en ningún
caso debería suponer que los ciudadanos tengan que mantener dos administraciones
al mismo tiempo. Así, los cuatro presidentes coincidieron en señalar
que las respectivas entidades que presiden en la actualidad se vayan transformando,
de forma lenta pero progresiva, en nuevas administraciones territoriales, llamadas
veguerías, dotadas con el tiempo de todas las competencias que requieran,
hasta contar con la totalidad de los servicios. Así, según Corbacho,
“llegará un momento, probablemente dentro de unos 10 o 15 años
en el que los nuevos organismos administrativos gozarán de todas las
compentencias y las diputaciones habrán desaparecido como tales”.
Los titulares provinciales mantienen que esta transformación de las diputaciones
debe hacerse necesariamente sin incrementar los impuestos ni desviar los recursos
públicos destinados a los ayuntamientos. “No se debe cometer el
error de crear y mantener dos administraciones paralelas en el mismo territorio”,
subrayó Gavín, “porque sería un grave error para
los propios ciudadanos y para los ayuntamientos, ya que los recursos se destinarían
a las nuevas administraciones en vez de dedicarse al mundo municipal”.
El mandatario barcelonés explicó que existen dos vías para
proceder a esta transformación de las diputaciones: la primera pasa por
la modificación de la Constitución, que no se plantea, en otras
razones por ser un proceso muy lento, mientras que la segunda implicaría
la modificación del actual Estatut d’Autonomia, como ley orgánica
que incluye la definición territorial. Es precisamente esta vía
la elegida por los presidentes de las cuatro demarcaciones catalanas para proceder
a la necesaria sustitución de las actuales administraciones provinciales
por las veguerías.
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